Control de plagas según IFS: requisitos de IFS Food 8

19 de agosto de 2026
IFS Schädlingsbekämpfung: Anforderungen nach IFS Food 8
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Quien produce, procesa o almacena alimentos debe prevenir las plagas de forma fiable y detectar con antelación los posibles riesgos de infestación. Por eso, para las empresas certificadas según IFS Food, es indispensable una gestión profesional de plagas, documentada de forma clara y verificable.

El Control de plagas según IFS se encuentra en la versión 8 de IFS Food, especialmente en Capítulo 4.13 «Pest monitoring and control» regulado. No se trata únicamente de estaciones de cebo o de controles periódicos por parte de un profesional del control de plagas. Se exige un sistema integral basado en el riesgo que incluye prevención, monitoreo, documentación, control y verificación de la eficacia.

Pero ¿qué requisitos establece concretamente IFS? ¿Qué documentos deben estar disponibles? ¿Y en qué se fijan los auditores durante el control de plagas?

Este artículo ofrece una visión general práctica.

¿Qué exige IFS en materia de control de plagas?

Los requisitos de IFS Food 8 para el control de plagas pueden resumirse en siete áreas fundamentales:

  1. prevenir las infestaciones mediante edificios e instalaciones adecuados
  2. establecer medidas de control de plagas basadas en el riesgo
  3. definir claramente las responsabilidades
  4. documentar los controles, los hallazgos y las medidas
  5. utilizar correctamente las trampas y los sistemas de monitoreo
  6. controlar las entradas de mercancías para detectar infestaciones
  7. evaluar periódicamente la eficacia y las tendencias de las infestaciones

Con ello, IFS sigue un enfoque claro: Las plagas no deberían llegar a entrar en la empresa.

Por tanto, el control propiamente dicho es solo una parte de un sistema integral de gestión de plagas.

1. Prevenir las infestaciones mediante la prevención

IFS Food 8 exige que las instalaciones y los equipos de la empresa se planifiquen, construyan y mantengan de modo que se evite en la medida de lo posible una infestación de plagas.

Por eso, el control profesional de plagas comienza con la pregunta:

¿Por dónde podrían entrar las plagas en la empresa o encontrar condiciones de vida adecuadas?

Los puntos débiles típicos son:

  • puertas y portones dañados
  • juntas de puertas ausentes o defectuosas
  • ventanas abiertas
  • aberturas de ventilación sin protección
  • pasos de tuberías y cables
  • grietas en paredes o suelos
  • huecos y falsos techos
  • desagües abiertos
  • restos de alimentos
  • agua estancada
  • zonas de residuos mal organizadas
  • vegetación en contacto directo con el edificio
  • palés u objetos almacenados junto a las paredes exteriores

En especial, los ratones solo necesitan aberturas muy pequeñas para entrar en los edificios. Por eso, una buena gestión de plagas debe ir más allá de la mera colocación de trampas.

Consejo práctico

Las deficiencias estructurales detectadas deben documentarse en el informe de control e incluir una medida concreta, una persona responsable y, si procede, un plazo.

Así, el control de plagas se convierte en un sistema activo de prevención.

2. Control de plagas basado en el riesgo según IFS

Uno de los puntos más importantes de IFS Food 8 es el enfoque basado en el riesgo.

Las medidas de control de plagas deben documentarse, aplicarse y mantenerse. Entre otros, deben tenerse en cuenta los siguientes factores:

  • entorno de la empresa
  • posibles especies de plagas
  • plagas objetivo
  • materias primas utilizadas
  • productos elaborados
  • características estructurales
  • áreas de producción sensibles
  • áreas de almacenamiento
  • superficies de almacenamiento alquiladas
  • frecuencias de control
  • productos de control utilizados

Esto significa:

No existe una solución estándar razonable que funcione por igual para todas las empresas alimentarias.

Por ejemplo, una panadería tiene riesgos de plagas distintos a los de un procesador de carne, un almacén frigorífico, una fábrica de especias o un fabricante de bebidas.

3. Un plano de cebos y ubicación es fundamental

Para que el control de plagas conforme a IFS sea trazable, la empresa necesita un plano actualizado en el que se indiquen claramente los puntos de monitoreo y control utilizados.

Según la empresa, pueden ser, por ejemplo:

  • estaciones de cebo para roedores
  • trampas mecánicas
  • cajas de monitoreo
  • monitoreo de insectos
  • trampas de feromonas
  • insectocutores UV
  • otros sistemas de control adecuados

Cada punto de monitoreo relevante debe poder identificarse claramente.

El número del plano debe coincidir con la identificación del emplazamiento real.

En qué pueden fijarse los auditores

En la práctica, debería poder comprobarse lo siguiente:

  • ¿Dónde se encuentra la estación?
  • ¿Qué número tiene?
  • ¿Para qué sirve?
  • ¿Qué plaga se está supervisando?
  • ¿Cuándo se controló?
  • ¿Qué hallazgo se constató?
  • ¿Qué medida se derivó de ello?

Un plano de cebos desactualizado puede provocar rápidamente problemas, por ejemplo, si en el plano aparecen estaciones que ya no existen en las instalaciones.

4. Las responsabilidades deben estar claramente reguladas

Muchas empresas alimentarias contratan a un proveedor externo de servicios de control de plagas.

En principio, esto es posible. Sin embargo, la responsabilidad de un sistema eficaz de gestión de plagas no puede externalizarse por completo.

En la empresa debe haber una persona responsable competente que supervise las actividades de control de plagas.

Al colaborar con un proveedor de servicios externo, los requisitos esenciales deben documentarse debidamente.

Entre otros, se incluyen:

  • responsabilidades
  • Alcance de los servicios
  • Intervalos de control
  • procedimientos aplicados
  • Documentación
  • Vías de comunicación
  • Procedimiento ante una infestación
  • Medidas de escalada

Por tanto, incluso cuando el control de plagas lo realiza una empresa externa, la empresa alimentaria sigue siendo responsable de implementar las medidas necesarias.

5. Cada inspección debe documentarse

En una auditoría de IFS no solo cuenta, que se realizó una inspección, sino también que esto pueda demostrarse de forma trazable.

Una documentación profesional incluye, por ejemplo:

  • fecha de la inspección
  • puntos de monitoreo controlados
  • hallazgos
  • tipo de plaga
  • número de capturas o actividad
  • puntos débiles detectados
  • medidas iniciadas
  • responsabilidades
  • plazos, cuando proceda
  • Seguimiento de las medidas

Especialmente importante:

Las desviaciones detectadas no deben limitarse a quedar en el informe.

Debe poder determinarse qué se hizo con un hallazgo.

Ejemplo:

Durante una inspección se detecta una junta de puerta dañada.

Entonces, debe documentarse de forma trazable:

Hallazgo → Medida → Responsable → Implementación → Verificación de la eficacia

Precisamente este seguimiento cerrado de las medidas refuerza la capacidad para superar auditorías.

6. Las trampas y los cebos deben estar correctamente ubicados

IFS exige que las trampas, estaciones de cebo y dispositivos de captura de insectos:

  • funcionen correctamente,
  • estén disponibles en cantidad suficiente,
  • sean adecuados para el fin previsto,
  • se ubiquen de forma adecuada,
  • no provoquen contaminación de los alimentos.

Este último punto es especialmente importante para las empresas alimentarias.

Un dispositivo de monitoreo no debe convertirse por sí mismo en un riesgo para la seguridad del producto.

Ejemplo: insectocutores UV

En el caso de los insectocutores UV, la ubicación debe elegirse de modo que los insectos capturados o sus partes no caigan sobre

  • alimentos expuestos,
  • instalaciones de producción,
  • materiales de embalaje o
  • superficies en contacto con el producto

puedan llegar.

Además, la cantidad y la ubicación de los dispositivos deberían determinarse en función del riesgo real.

7. Controlar la recepción de mercancías para detectar plagas

Un aspecto que a menudo se subestima es la Recepción de mercancías.

Las plagas no entran en una empresa únicamente desde el exterior, a través de puertas o aberturas. También pueden introducirse mediante materias primas, materiales de embalaje, palés o medios de transporte.

Por eso, IFS Food exige controlar las entregas recibidas para detectar una posible actividad de plagas.

Algunos indicios posibles son, por ejemplo:

  • marcas de roeduras
  • rastros de excrementos
  • telarañas
  • larvas
  • escarabajos
  • polillas
  • envases dañados
  • insectos vivos o muertos

Las anomalías detectadas deben documentarse.

Importante para la práctica

Los empleados de recepción de mercancías deben saber:

  • en qué deben fijarse,
  • qué hallazgos son críticos,
  • cómo se documenta un hallazgo,
  • a quién deben informar,
  • cómo se trata la mercancía afectada.

De este modo, la recepción de mercancías se convierte en un componente importante de la gestión preventiva de plagas.

8. Análisis de tendencias: las capturas aisladas no son suficientes

Un componente especialmente importante de un control de plagas conforme a IFS es el Análisis de tendencias.

Los datos de monitoreo no se analizan de forma aislada, sino durante un periodo prolongado.

Una sola captura no tiene por qué indicar necesariamente una infestación activa.

En cambio, un aumento del número de capturas durante varios controles puede ser una clara señal de alarma.

Un buen análisis de tendencias ayuda a detectar estas evoluciones en una fase temprana.

¿Qué debería mostrar un análisis de tendencias conforme a IFS?

Por ejemplo, resulta útil analizar los datos según:

  • tipo de plaga
  • punto de monitoreo
  • zona del edificio
  • mes
  • trimestre
  • estación del año
  • número de capturas
  • hallazgos recurrentes

Son especialmente relevantes preguntas como:

  • ¿Está aumentando la actividad?
  • ¿Hay focos recurrentes?
  • ¿Aparece siempre la misma plaga en la misma zona del edificio?
  • ¿Se reconocen patrones estacionales?
  • ¿Han funcionado las medidas aplicadas?

Por eso, una simple tabla con el número de capturas todavía no constituye un análisis de tendencias real. Lo decisivo es Evaluación de los datos y definición de medidas adecuadas.

¿Qué debe incluir una documentación del control de plagas conforme a IFS?

Para preparar la auditoría, los documentos pertinentes deben estar disponibles de forma rápida y completa.

Una documentación adecuada puede incluir, entre otros elementos:

  • Evaluación de riesgos del control de plagas
  • Plano de ubicación o de cebos
  • Registro de los puntos de monitoreo
  • Informes de control
  • Documentación de infestaciones
  • Análisis de tendencias
  • Listas de medidas
  • Pruebas de las medidas correctivas realizadas
  • Información sobre los productos utilizados
  • Información de seguridad y aplicación
  • Certificados de cualificación
  • Contrato con el proveedor del servicio de control de plagas
  • Definición de las responsabilidades internas
  • Documentación de los controles de recepción de mercancías

Los documentos necesarios en cada caso dependen de la empresa y de su evaluación de riesgos.

Errores típicos en las auditorías IFS

En la práctica, los problemas no surgen habitualmente porque no se realice ningún control de plagas.

Con mucha más frecuencia, el sistema existente no se aplican de forma sistemática o no se documentan suficientemente.

Los puntos débiles típicos son:

El plano de cebos y la realidad no coinciden

  • Hay una estación en el plano, pero falta en las instalaciones, o viceversa.

Las medidas no se completan

  • El técnico de control de plagas documenta, por ejemplo, una junta defectuosa de una puerta, pero nadie puede demostrar que se haya reparado.

Faltan análisis de tendencias

  • Existen muchos informes de control, pero nadie evalúa sistemáticamente la evolución de la actividad de las plagas.

Las responsabilidades no están claras

  • Internamente, nadie se siente responsable de gestionar las recomendaciones del especialista en control de plagas.

Los controles se realizan siguiendo un esquema en lugar de basarse en los riesgos

  • Las estaciones se revisan rutinariamente, pero los cambios en el establecimiento o los nuevos riesgos de plagas no se incorporan al concepto.

Los controles de recepción de mercancías no están documentados adecuadamente

  • Aunque los empleados revisan las entregas, falta una prueba trazable.

Auditoría IFS: estas son las preguntas que deberían poder responder

Antes de una auditoría IFS, merece la pena realizar una sencilla autoevaluación.

¿Pueden responder claramente a las siguientes preguntas?

  • ¿Qué plagas representan un riesgo realista para nuestro establecimiento?
  • ¿Cómo se evaluó este riesgo?
  • ¿Por qué se encuentran las trampas y los puntos de monitoreo exactamente en esas ubicaciones?
  • ¿Cómo se establecieron los intervalos de control?
  • ¿Quién es responsable internamente?
  • ¿Cómo se documentan los hallazgos?
  • ¿Qué ocurre cuando se detecta una plaga?
  • ¿Cómo se realiza el seguimiento de las medidas?
  • ¿Se inspeccionan las entradas de mercancías para detectar infestaciones?
  • ¿Cómo se verifica la eficacia de las medidas?
  • ¿Qué evolución muestra el análisis de tendencias actual?

Quien pueda responder a estas preguntas basándose en documentos actualizados estará mucho mejor preparado para el control de plagas durante la auditoría IFS.

Por qué es importante un control profesional de plagas para las empresas certificadas según IFS

La gestión de plagas en empresas alimentarias es mucho más que el control de plagas clásico.

Un concepto profesional combina:

Prevención + monitoreo + evaluación de riesgos + documentación + análisis de tendencias + medidas específicas

El proveedor de servicios no debería limitarse a revisar trampas individuales, sino ayudar al establecimiento a detectar los riesgos con antelación y controlarlos de forma trazable.

Especialmente de cara a las auditorías IFS, son decisivas una documentación clara y una evaluación profesional de los datos de monitoreo.

Conclusión: el control de plagas según IFS es más que revisar trampas

Los requisitos para el Control de plagas según IFS van mucho más allá de revisar periódicamente trampas individuales.

Lo decisivo es contar con un sistema integral trazable y basado en riesgos.

Esto incluye:

Prevención, monitoreo, documentación, responsabilidades, control de recepción de mercancías, gestión de medidas y análisis de tendencias.

Las empresas que conectan sistemáticamente estas áreas no solo cumplen requisitos importantes de la norma IFS Food. Al mismo tiempo, reducen el riesgo de infestaciones, contaminaciones de productos y sorpresas desagradables en la próxima auditoría.

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